Predicando Mision

XIII domingo tiempo ordinario - 28 de junio, 2020

Written by Equipo MISSIO | Jun 23, 2020 7:03:08 PM

El que los recibe a ustedes, me recibe a mi     

Reflexiones sobre las lecturas del XIII domingo tiempo ordinario (28 de junio, 2020): 2 Reyes 4,8-11.14-16a; Salmo 88; Romanos 6,3-4.8-11; Mateo 10,37-42

MISSIO ofrece "Predicando Misión," como una ayuda de homilía, que proporciona conexiones a la misión a partir de las lecturas de los domingos, los Días festivos y los Días Santos.

Aunque ya lo sabemos, y la historia de salvación nos lo confirma, es Dios quien nos amó primero...

El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará.” Este domingo XIII del tiempo ordinario o también llamado tiempo durante el año, nos invita entre otros temas a reflexionar sobre el amor que le tenemos a Dios, un tema muy particular, pues casi siempre meditamos o hablamos del amor que él, nos tienen a nosotros  

Aunque ya lo sabemos, y la historia de salvación nos lo confirma, es Dios quien nos amó primero, él es quien “nos primerea” en el amor. Y como resultado de esta iniciativa, nuestra respuesta es solo una oportunidad de hacer uso de nuestra libertad. Quizás hoy vale la pena plantearnos las siguientes preguntas 

¿Cómo podemos responder al Amor infinito de Dios?  

¿Cuáles son las maneras en que mostramos este Amor a Dios?  

¿Como podemos intensificar nuestro Amor a Dios? 

El pasaje bíblico del evangelio según San Mateo en el capítulo diez, correspondiente a este domingo, nos ofrece parte del discurso misionero de Jesus, en el cual se pueden distinguir tres partes, las cuales nos ayudaran a reflexionar y ofrecer respuestas a las preguntas que nos hemos planteado. 

El primer mensaje, es el más duro y difícil de entender, ya que nos plantea dos exigencias extremas: Seguir a Jesus tiene prioridad sobre el amor humano, en caso de necesidad o conflicto de valores. También nos dice que este seguimiento de Jesus, implica sufrir por fidelidad hasta el martirio.  

El segundo mensaje va directo a la acción misionera, ya que nos envía a la acción recordándonos que cada discípulo es otro cristo actuando en la historia 

Y el tercer mensaje habla de la recompensa de Dios. El que recibe a uno de los discípulos de Jesus, acepta al mismo Jesus y su misión, la cual es una invitación a seguir llevando la alegría que da esperanza. Esta respuesta de hospitalidad y apertura al Reino nos hace dignos de la recompensa divina.  

Que hoy, domingo XIII del tiempo ordinario decimos renovar nuestra respuesta al Amor de Dios, intensifiquemos esta relación con él, para poder proclamar con nuestra vida y nuestra voz junto al salmista: “Cantare eternamente las misericordias del Señor”.