Pentecostés - 31 de mayo, 2020

Posted by Equipo MISSIO on May 26, 2020 10:31:06 AM

Eritrea_primopiano_8296

Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra     

Reflexiones sobre las lecturas de Pentecostés (31 de mayo, 2020): Hechos 2,1-11; Salmo 103; 1 Corintios 12,3b-7.12-13; Juan 20,19-23

MISSIO ofrece "Predicando Misión," como una ayuda de homilía, que proporciona conexiones a la misión a partir de las lecturas de los domingos, los Días festivos y los Días Santos.

Pentecostés es la celebración de la llegada del Espíritu Santo...

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.” Llegamos a la celebración del día de pentecostés en medio de la pandemia del COVID-19, así nos encuentra esta celebración, a la mayoría de nosotros también, reunidos en “un solo lugar:” Nuestras casas. Y, aunque es por diferente razón que estamos reunidos, podemos reflexionar en algunos elementos que nos pueden llevar a tener un pentecostés en nuestra iglesia domestica: Nuestra familia.  

Pentecostés es la celebración de la llegada del Espíritu Santo, el nacimiento de la Iglesia como comunidad en salida. Hoy es también la oportunidad para la familia, “reunida en un mismo lugar” de renovar la vivencia de nuestra fe y nuestro compromiso cristiano. Esta familia: de Padres, hijos, tíos, sobrinos, abuelos, nietos y muchos otros que por alguna otra razón y a veces sin ningún lazo sanguíneo, también forman parte de esta cercanía única, es llamada a renovarse en este día.  

Los discípulos al encontrarse con Jesus resucitado y ser testigos de su ascensión al cielo, se quedaron reunidos “en un mismo lugar” esperando el cumplimiento de la promesa del maestro. Ellos ya habían vivido el miedo y la incertidumbre de la muerte del maestro. También ya habían aprendido, a través de estos hechos, que no tenían que darse por vencidos, ni frente a la desesperanza, ni tampoco frente a la duda. Pues la resurrección había fortalecido su esperanza. 

¿Qué era lo que los discípulos esperaban “todos reunidos”? Jesus en el relato del capítulo 7 del evangelio de Juan de la vigilia de hoy, nos asegura que el, es la fuente “de agua viva” y que, si vamos a él, saciara nuestra sed y así, también nosotros podremos llevar de esa agua de vida a otros. Las promesas de Jesus se cumplen en el tiempo, hoy nosotros somos herederos de esta promesa. ¿De qué tenemos sed hoy? ¿De qué tiene sed nuestra familia? 

Que la fiesta de pentecostés, que nos llega después de celebrar el tiempo pascual, no ayude a entender mejor el papel que el Espíritu Santo juega en nuestras vidas y familias. Que en estos momentos difíciles que vivimos donde la enfermedad, la duda y el miedo ronda nuestras comunidades y nos mantienen “reunidos en un mismo lugar” podamos tomar el ejemplo de los discípulos quienes fortalecieron su fe a través de experimentar al resucitado en medio de ellos y con la seguridad en sus promesas siguieron adelante cada día, a cada momento hasta el cumplimiento de estas. 

PP082417Fiji.jpg

Escritura en Acción

Comparta alegría y esperanza con niños y familias a medio mundo de distancia.

APRENDE MÁS


Strive to live global solidarity. (2)-1.jpg

Suscribirse a este Blog

Publicaciones Recientes