Predicando Mision

Pentecostés, 20 de mayo, 2018

Written by Equipo MISSIO | May 15, 2018 3:27:04 PM

Reciban el Espíritu Santo

Reflexiones sobre las lecturas del Pentecostés (20 de mayo, 2018): Hch 2,1-11; Salmo 103; 1Cor 12, 3b-7.12-13; Jn 20,19-23

MISSIO ofrece "Predicando Misión," como una ayuda de homilía, que proporciona conexiones a la misión a partir de las lecturas de los domingos, los Días festivos y los Días Santos.

Llega la fiesta de Pentecostés y con ella, la Iglesia celebra su cumpleaños.

En pentecostés, los judíos celebraban su liberación de Egipto, hoy nosotros los cristianos celebramos el envío del Espíritu Santo, quien llega enviado por el Padre y el Hijo, para acompañar a sus discípulos en la misión de llevar la buena nueva de Jesús.

Las lecturas de este día nos guían y nos permiten reflexionar sobre el relato histórico de pentecostés detallado en el libro de los Hechos de los Apóstoles, así como también, en comentarios de Pablo y Juan sobre la persona del Espíritu; su presencia, misión y acción en cada uno de los discípulos y en la comunidad.

En la primera carta a los Corintios, Pablo nos dice que el Espíritu Santo nos permite reconocer a Dios como el Señor, nos concede los dones y carismas necesarios para edificarnos a nosotros mismos y a la comunidad; permitiéndonos descubrir juntos cuál es el plan de Dios.

Juan en su evangelio, nos comenta que Jesús resucitado se aparece a sus discípulos, para darles su espíritu y con él, el poder de perdonar pecados y librarnos de la esclavitud, que no nos permite la unidad.

El relato histórico de pentecostés, lo encontramos en el capítulo 2 de Hechos de los Apóstoles y al adentrarnos en él, e integrar las otras lecturas, nos ayudará a alegrarnos al sabernos herederos de este Espíritu y con esa misma alegría, pedir una nueva unción de este Espíritu, para que continúe uniéndonos en la catolicidad, apostolicidad y santidad en las diversas culturas, países e idiomas.

Que sea hoy el Espíritu Santo, con su amor, sus dones y carismas, quien nos lleve a proclamar en diferentes lenguas la alegría de vivir la experiencia de ser discípulos misioneros, bautizados en un mismo Espíritu para renovar la faz de la tierra.