Predicando Mision

La asunción de la Virgen Maria, 15 de agosto, 2018

Written by Equipo MISSIO | Aug 6, 2018 4:01:02 PM

 

El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes   

Reflexiones sobre las lecturas de la asunción de la Virgen Maria (15 de agosto, 2018): Apocalipsis 11,19a; 12,1.3-6a.10gnos ab; Salmo responsorial: 44; 1 Corintios 15,20-27a; Lucas 1,39-56

MISSIO ofrece "Predicando Misión," como una ayuda de homilía, que proporciona conexiones a la misión a partir de las lecturas de los domingos, los Días festivos y los Días Santos.

Celebramos hoy la asunción de la virgen Maria al cielo. Las lecturas de hoy entre señales, afirmaciones y proclamaciones no refirmaran que la historia de salvación tiene un antes y un después en Jesus, la máxima revelación de Dios. 

La virgen Maria, la madre de Jesus y de la Iglesia juega un papel muy importante y esencial en esta historia. Ella “la mujer de los Sis,” siempre disponible para recibir la Palabra de Dios y con ella la misión; tuvo la fortaleza para mantenerse de pie en cada momento de su vida hasta el final. Celebremos pues a Maria, la Mujer, la Esposa, la Madre, la Hija, la compañera de camino quien fue asunta al cielo. 

La primera lectura del libro del apocalipsis, al contrario de lo que a veces se piensa con esta manera de escribir; Dios a través de señales, nos enseña a tener esperanza. La Virgen Maria asunta al cielo, es la figura de la Iglesia tanto la celestial como la terrenal de la que nace Jesus, Maria también este contexto prefigura el triunfo de toda la Iglesia con Cristo, por él y con él.  

La lectura de la I carta a los Corintios nos trae el mensaje de la resurrección de Jesus con certeza, Cristo le ha ganado a la muerte a fin de liberar a los que estaban bajo su poder. El garantiza con la resurrección, la vida en abundancia, la vida eterna. Podemos distinguir el paralelo que, por un ser humano entro la muerte, por otro, llega la vida, la resurrección. Maria como madre y discípula es parte fundamental de esta historia de victoria de la vida sobre la muerte. 

En la lectura del evangelio, es Lucas quien pone en boca de Maria la proclamación del Magníficat, un canto judeo-cristiano inspirado en el cantico de Ana en el antiguo testamento (I Samuel) esta proclamación surge del encuentro de dos madres cuyos hijos dan continuidad a la historia de salvación: Antiguo y Nuevo Testamento se unen para proclamar las grandezas de Dios y manifestar a la vez la predilección histórica de Dios por los humildes de la tierra.  

Que la asunción de Maria nos reafirme en nuestra misión de ser portadores de la fe que da esperanza. Que al igual que ella podamos dar nuestros “sis” para unirnos a la historia de llevar la alegría del evangelio a los que lo necesiten.