Predicando Mision

II Domingo de cuaresma - 17 de marzo, 2019

Written by Equipo MISSIO | Mar 11, 2019 12:49:03 PM

 

Este es mi Hijo, el escogido, escúchenlo

Reflexiones sobre las lecturas del II domingo de cuaresma (17 de marzo, 2019): Génesis 15,5-12.17-18; Salmo 26; Filipenses 3,20–4,1; Lucas 9,28b-36

MISSIO ofrece "Predicando Misión," como una ayuda de homilía, que proporciona conexiones a la misión a partir de las lecturas de los domingos, los Días festivos y los Días Santos.

El Señor es mi luz y mi salvación.” Hoy celebramos el segundo domingo de cuaresma.

La liturgia de los domingos de cuaresma nos ofrece textos bíblicos fuertes, en sentido de ofrecernos los fundamentos de la fe judío-cristiana. Hoy nos encontramos en el antiguo testamento en el capítulo 15 del libro del Genesis, con nada más y nada menos que con la alianza entre Dios y Abraham, alianza que dio origen a todo, ya es el origen del pueblo de Israel. Los descendientes de Abraham y de donde nacerá Jesus. 

Pablo, nos presenta un texto que se encuentra entre los capítulos 3-4 de la carta a los Filipenses, donde invita a la comunidad de Filipo a mantenerse firmes en la fe de Jesus: manteneos así, en el Señor, queridos. y también hace una promesa basado en la acción de Jesus, llamando a los cristianos “ciudadanos del cielo”  

Así también, hoy se proclama el evangelio de la transfiguración de Jesus en la versión de Lucas, versión que nos trae detalles importantes que reflexionar que las otras versiones de Lucas y Mateo no nos ofrecen. Detalles que han puesto a pensar a algunos, que a los mejor Lucas tuvo a la mano una fuente directa. Otros, simplemente opinan que se debe a la narrativa del autor. 

Entre todo el relato de la trasfiguración el “escúchenlo” es momento y mensaje clave: Para estar con Jesus, no es necesario armar tiendas, sino escucharlo, es necesario hacer vida su palabra. El camino es continuo, al encuentro con la cruz y la resurrección. La transfiguración es un momento, una luz que da sentido a la vida y a la muerte y nos habla de un Jesus cercano, que no se queda en la nube.  

Escuchar a Jesus se vuelve clave para los discípulos misioneros de hoy. Que esta cuaresma sea una invitación a la conversión personal y comunitaria: ¡No nos dejemos robar la fuerza misionera! Que podamos leer en la realidad de nosotros mismos y del mundo actual los signos del tiempo y enfrentemos los desafíos para superarlos y no perdamos la alegría, la audacia y la entrega esperanzada que nos da hacer vida la Palabra de Jesus el profeta por excelencia.