Misión en la Escritura

XXXIII domingo del tiempo ordinario - 17 de noviembre, 2019

Written by Equipo MISSIO | Nov 11, 2019 5:38:10 PM

 

 

Con su perseverancia salvaran sus vidas

Reflexiones sobre las lecturas del XXXIII domingo del tiempo ordinario (17 de noviembre, 2019): 2 Malaquías 3,19-20; Salmo 97; 2 Tesalonicenses 3,7-12; Lucas 21,5-19

MISSIO ofrece "Misión en la Escritura" para alimentar un corazón misionero, proporcionando reflexiones sobre los temas misioneros en las lecturas de los domingos, fiestas y días festivos.

“El Señor llega para regir la tierra con justicia.” Nos dice hoy el salmo responsorial y así nos acercamos, en este domingo 33º del tiempo ordinario, al final del año litúrgico. Es quizás por eso que los últimos domingos venimos tocando tema de transcendencia para la existencia humana: Resurrección, salvación, vida eterna, etc. Las lecturas de este domingo nos presentan textos bíblicos que nos adentraran en temas como el fin del mundo, el juicio final, persecución y muerte de los cristianos.

Hay muchos que anuncian el final de los tiempos e invitan a la conversión desde esa perspectiva “de miedo y castigo” para ser parte “de los salvos” pero, por otro lado, hay otros que “no cree en lo que no se puede comprobar” o permanecen tan ocupados en sus múltiples ocupaciones, que no se preocupan “de lo que está pasando a su alrededor,” ni  en el desenvolvimiento de la historia en el mundo.

En fin, las lecturas de este domingo son un recordatorio, un llamado de atención para todas las maneras de entender y de vivir en mundo. Pero con mayor énfasis para los discípulos misioneros de Jesus. Para aquellos que escuchan el llamado de Jesus y quieren seguirlo. Para aquellos que se saben protagonistas de la construcción de un nuevo mundo.

En este contexto nos adentramos en la lectura del antiguo testamento de hoy que nos presenta el libro de Malaquías, nombre que significa: Mi mensajero. Este libro escrito entre los años 515-445 a.C. nos cuenta el periodo de la vida de Israel durante los años 500 a 450 a.C. tiempos de gran desanimo, pues no se habían cumplido algunas expectativas sobre el reino de justicia y paz prometido por los profetas. Malaquías a través de un lenguaje apocalíptico, alienta al pueblo que, les recuerda que es Dios, el Señor de la vida, quien guía la historia. Y que los caminan a su lado “son iluminados por este sol de justicia”

Jesus, en el evangelio de Lucas, anuncia la destrucción del templo, centro de culto de los judíos, frente a semejante afirmación, surgen dudas sobre cuando sucederá esto. Y, es de nuevo Jesus, quien anunciando una serie de acontecimientos de persecución, mentira y muerte; reafirma, también, una promesa de protección a los que perseveren, una promesa que motiva a esa perseverancia y fortalece la esperanza.