Misión en la Escritura

XXXII domingo del tiempo ordinario ~ 7 de noviembre, 2021

Written by Equipo MISSIO | Nov 3, 2021 3:33:10 PM

Alaba, alma mía, al Señor

Reflexiones sobre las lecturas del XXXII domingo del tiempo ordinario - (7 de noviembre 2021): 1Re 17,10-16; Salmo 145; Heb 9,24-28; Mc 12,38-44

MISSIO ofrece "Misión en la Escritura" para alimentar un corazón misionero, proporcionando reflexiones sobre los temas misioneros en las lecturas de los domingos, fiestas y días festivos.

Jesus enseña que, para descubrir el verdadero valor del evangelio, hay que ir más allá de lo que vemos.

Nuestra fe en acción nos mueve el corazón a la generosidad. Este domingo XXXII del tiempo ordinario nos presenta unas lecturas bíblicas precisas para encaminar nuestra reflexión sobre la generosidad como parte de vivir nuestra fe en acción.  

Nuestro discipulado hoy nos lanza varios retos alrededor del tema de la generosidad para fortalecer en nuestra misión y ser capaces de compartir más nuestro tiempo y nuestros talentos personales y materiales. Así como también ser conscientes de las actitudes que tomamos frente a la pobreza y la riqueza humana y material. 

El Evangelio de Marcos nos sitúa este domingo en medio de las discusiones de Jesus con los maestros de la ley. En momentos anteriores Jesus debate su posición doctrinal; aquí señala la incongruencia de su vida en relación con lo que cree y predica: Su vanidad, su codicia y su hipocresía.  

Jesus no intenta convencer a los maestros de la ley, pero si quiere formar y guiar a sus discípulos. Para que estos, no se fíen en las apariencias personales ni en lo superficial de los acontecimientos. Para esto utiliza una historia como ejemplo en el que contrasta la limosna de los ricos, que dan de lo que les sobra, con la generosidad de la viuda, que da todo lo que tenía para vivir.  

Esta viuda era la figura más insignificante en la escala social judía. No tenía nada ni siquiera un esposo. Sin embargo, es la más rica y generosa ante los ojos de Jesus Porque en su pobreza no solo da generosamente todo lo que tiene, sino que en se siente segura en las manos protectoras de Dios.  

Jesus enseña que, para descubrir el verdadero valor del evangelio, hay que ir más allá de lo que vemos. No hay que dejarse engañar por lo deslumbrante de los poderosos e ignorar la vida de las personas sencillas.   

Oremos por nuestras comunidades eclesiales para que cada día sientan mayor compromiso de compartir con generosidad la Palabra y los bienes con los más necesitados. Oremos también, por quienes administran los bienes y la economía para que en sus proyectos políticos y económicos tengan siempre como prioridad la justicia y la equidad. Oremos finalmente hoy por los diferentes grupos y equipos de evangelización para que, practicando la generosidad entre nosotros mismos, podamos también promoverla en los ambientes donde estamos en Misión permanente.