XIX domingo tiempo ordinario - 9 de agosto, 2020

Posted by Equipo MISSIO on Aug 4, 2020 4:08:23 PM

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¡Señor, sálvame!      

Reflexiones sobre las lecturas del XIX domingo tiempo ordinario (9 de agosto, 2020): 1 Reyes 19, 9a.11-13a; Salmo 84: Romanos 9,1-5; Mateo 14,22-33 

MISSIO ofrece "Misión en la Escritura" para alimentar un corazón misionero, proporcionando reflexiones sobre los temas misioneros en las lecturas de los domingos, fiestas y días festivos.

Las lecturas de la liturgia del día de hoy nos invitan a confirmar nuestra fe en que Jesús es el hijo de Dios...    

Llegamos al XIX domingo del tiempo ordinario, la primera lectura de la liturgia de hoy, la encontramos en el primer libro de Reyes, el cual nos relata un episodio de la vida del Profeta Elías, cuando se propone orar a Dios y escucha una invitación a salir de la cueva y subir al monte para ver pasar al Señor, entonces, vino un huracán, un terremoto y fuego, pero el Señor no estaba en ninguna de esas fuertes manifestaciones, posteriormente sintió una brisa suave, entonces el profeta tapa su cara con un manto, y comprende que es Dios manifestándose.  

 

La segunda lectura, la encontramos en la carta a los Romanos, donde el apóstol San Pablo, hace confesión de su tristeza, porque su propio pueblo, Israel, de donde nació Cristo, los herederos de la gloria, la alianza, la ley, el culto y las promesas, se encuentran alejados de la justicia de Dios, y proclaman su propia justicia. Más adelante el apóstol San Pablo les dirá: … “ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación” ... 

 

El evangelio según San Mateo, relata la ocasión cuando los discípulos se encontraban todos juntos mar adentro, habían fuertes vientos y vieron a lo lejos a Jesús caminando sobre las aguas, con gran asombro y con mucho temor comenzaron a gritar, Jesús les dice “tranquilícense, no teman soy yo”, Pedro se lanza al encuentro con su maestro e intenta caminar sobre las aguas, pero al sentir los fuertes vientos, el miedo lo invade y comienza  hundirse, pero la  mano de Jesús lo sostiene.  

 

Las lecturas de la liturgia del día de hoy nos invitan a confirmar nuestra fe en que Jesús es el hijo de Dios, quien se manifiesta de maneras diferentes e inesperadas en nuestras vidas. Pidámosle a Dios que seamos capaces de reconocer su presencia, sin miedos, ni temores y con la confianza que su mano nos sostendrá, en cada momento, especialmente en estos tiempos difíciles de pandemia del Covid-19: 

 

Dios trino y uno haznos sentir tu presencia en todo lo que existe, en la naturaleza, pero también en la historia, en la tierra como en el cielo; tanto en el presente, como en el pasado y el futuro, en nuestra fe y en la de todos los pueblos. Acrecienta nuestra fe hoy y aquí. Renuévanos en la verdad de tu Amor. Tú que vives y reinas por siempre, Amen.

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