Misión en la Escritura

Viernes Santo: La Muerte del Señor - 10 de abril, 2020

Written by Equipo MISSIO | Apr 8, 2020 5:32:13 PM

A Cristo, Hijo de Dios, que nos redimió con su sangre preciosa, venid, adorémosle

Reflexiones sobre de viernes santo (10 de abril, 2020): Is 52,13–53,12; Salmo 30; Heb 4,14-16; 5,7-9; Jn 18,1–19,42 

MISSIO ofrece "Misión en la Escritura" para alimentar un corazón misionero, proporcionando reflexiones sobre los temas misioneros en las lecturas de los domingos, fiestas y días festivos.

Viernes santo o viernes de pasion. Hoy enfrentamos la muerte de Jesus, y con ella tambien la nuestra. La realidad de la muerte es la verdad ultima que todos nosotros tenemos que enfrentar independientemente de creencias religiosas, filosoficas y politicas que profesemos. Para los dicipulos de Jesus, su muerte fue un acontecimiento tragico. Ya que ellos esperaban un Mesias que renovaria la gloria de Israel.  

Por otro lado, el sentimiento de derrota estaba presente en ellos, pues los enemigos de Jesus eran triunfadores. Ya que estos lograron con su arresto y posterior muerte su cometido: Quitarlo del camino. Ya que Jesus, frente a los sacerdotes, habia denunciado el vacio de un culto formalista. Frente a los saduceos, habia reafirmado la resurreccion en contra de la negacion de la misma que estos sostenian. Frente a los fariseos, habia desenmascarado su hipocresia. Frente a los ricos, les habia hechado en cara la injusticia de sus acciones, y finalmente los romanos lo consideraron un rebelde peligroso para su imperio. En fin todos ellos ganaban.  

Jesus murio en la cruz, condenado por la justicia humana y rechazado por su pueblo. Parecia que el odio habia vencido sobre el amor, que la mentira sobre la verdad, que las tinieblas vencieron a la luz. Ese viernes de pasion que hoy conmemoramos, parecia que en el Calvario todo habia terminado.  

Pero no, hoy sabemos que, en lo más profundo de los aconticimientos de este viernes de muerte, existe una realidad más allá que nos proclama que Jesus no fue derrotado, no lo vence la muerte, sino que esta es un instrumento para la salvacion y la vida, que la cruz que era simbolo de vergüenza y dolor, se transforma en una realidad de salvacion y gloria. Lo que muchos pensaron era el fin, no fue sino el comienzo de otra etapa en la historia de salvacion.  

Vivamos hoy este viernes de pasión desde nuestra propia realidad de crisis producido por la pandemia del coronavirus y junto a Jesus démosle un nuevo sentido a la muerte y a la vida, al dolor y a la alegria. Aceptemos nuestra propia vocacion y lancemos a la misión de reconstruir la esperanza en un mundo basado en los valores evangelicos. Hoy junto a San pablo reconozcamos a Jesus como nuestro sumo sacerdote y permitamos que su sacrificio sea fuente de salvación y esperanza para cada uno de nosostros.